Descripción
El incienso actúa como mediador entre el mundo material y el espiritual, poseyendo poderosas propiedades purificadoras y aromáticas. Clarifica los sentidos y centra la atención en lo esencial, creando una atmósfera de claridad, pureza, paz y protección.
El incienso desprende su preciada fragancia sobre el carbón encendido. Posee un aroma balsámico, especiado y agradablemente cálido. Actúa como mediador entre el mundo material y el espiritual, gracias a sus poderosas propiedades purificadoras y aromáticas. Clarifica los sentidos y centra la atención en lo esencial, creando una atmósfera de claridad, pureza, paz y protección.
El incienso es una resina que se obtiene del árbol del incienso (Boswellia). Este género, perteneciente a la familia Burseraceae, comprende cuatro especies distintas: incienso árabe (Boswellia sacra), incienso elemi (Boswellia fereana), incienso etíope (Boswellia papyrifera) e incienso indio (Boswellia serrata). Todas las especies crecen en condiciones climáticas similares, en la frontera entre desiertos y regiones montañosas de diversas partes del mundo: alrededor del Cuerno de África, en el sur de Arabia y en la India.
El incienso se obtiene como una resina gomosa blanca. De forma similar a la extracción del caucho, se corta la corteza de los árboles y se recoge y seca la resina que exuda. El incienso clásico, con su fragancia especiada y cítrica, se quemaba en la antigüedad para la protección, la consagración y la purificación del ambiente.
Se dice que quemar incienso atrae la prosperidad y la riqueza. Se cree que, al quemarse, el incienso crea un puente entre el mundo material y el espiritual. El incienso también se usa para perfumar habitaciones.
Más información
Utiliza un incensario con base resistente al calor. Coloca un poco de resina de incienso sobre carbón encendido y la fragancia de Oriente llenará tus habitaciones.
Contenido
Resina de incienso


